Si algo le pido a la vida,

es que no me faltes nunca.

jueves, 28 de abril de 2016

Lo que nunca te dije.

Nunca te dije que me gustaba mas como te quedaba el pelo suelto que recogido. Nunca me paré a decirte que estabas preciosa incluso cuando dormías, que irradiabas vida cuando sonreías, que eras, siempre.
Nunca te dije que me levantaba cada mañana pensando en ti. Que antes de dormir apretaba los ojos y pedia cada noche que esto durara toda la vida, que te quería, pero no te lo decía. Nunca te dije que sabía que iba a enamorarme de ti porque me gustaba más ver como venías, como me buscabas y lo guapa que estabas hasta enfadada. Nunca te dije que sabía que serias la primera, y que lo fuiste. Que habría seguido luchando contra el mundo si me hubieras dejado agarrarte la mano para llevarte conmigo. Nunca te dije que eras especial. No te dije que me perdía en esos ojos verdes y que adoraba como decías mi nombre.

Me he callado innumerables cosas que pensé que nunca haría falta decir porque seguirías aquí cada día del resto de nuestra vida, y podría demostrartelo, pero acabamos antes de tiempo. Se nos agotó el amor de tanto usarlo, ¿no era así? Y no te dije que te echaría de menos cada día que no estuvieras. Que me moría de ganas de pisar el mismo suelo que tú y poder llamar a treinta metros cuadrados hogar, si era contigo.
Nunca te dije que me moriría sin ti porque pensé que nunca te irías, igual que tampoco te di las gracias por regalarme la vida. Por hacerme feliz.

Solo te dije que te quería, cada minuto del día... Te dije que te quería y pensé que con eso bastaría, pero no, nunca nos bastó.
Nunca te bastó.
Nunca fuimos suficientes para completarnos.
Y nunca te dije "pase lo que pase", porque sabía que tú tampoco ibas a cumplirlo.