ríete,
mucho;
ríete tanto que duela.

miércoles, 1 de abril de 2015

Ya te dije que sin ti, yo no.

¿Alguno creéis en el destino? Yo os juro que pensaba que la vida era solo, vida; días que pasan a lo largo de un tiempo en el que se supone que nunca aprendes en cierto modo, como vivirla pero que aun así se intenta. Que forma parte de subidas y bajadas, de errores y aciertos que a la larga solo serán experiencias. Pero llegó y tío, hizo que la vida la viera diferente, no sé, bonita.

Y pongo la mano en el fuego diciendo que ha llegado para cambiarmela. Para empezar a creer en los 'para siempre' y en los 'podemos con esto siempre que estemos juntas'. Yo, que era un puto desastre que solo sabia odiar al mundo por sentir que nadie era capaz de quererla por como es. Que creía en los monstruos pero no en los cuentos de hadas. Que, tío, para mi la vida era una botella de ron en cualquier bar, no un paseo por la playa agarrada de su mano. Y vino, con esa sonrisa que parecía que cambiaba el mundo y joder, el mío si que lo cambió.

Yo tampoco buscaba enamorarme pero con esa sonrisa ¿cómo cojones no iba a hacerlo? Si cualquier cosa que diga de ella no será nada comparado con la realidad. Que, os juro, la perfección existe y ha ido a parar a mi camino. Con esas curvas en las que, si pudiera, derraparía toda la vida. Con esos ojos en los que hasta me veo mas guapa reflejada en ellos. Con, yo que sé, con ella, en sí. 
Si es que me faltan palabras y sobra tiempo para explicar todo esto que siento. Ni mariposas ni mierdas, lo que tengo yo al tocar esos labios es el paraíso. Es vida. Sí. Vida. Lo que me regala con solo darme los buenos días a base de besos. Lo que hace que se levante cada mañana y pasee por casa desnuda, sí tío, así, sin problema alguno. Que me deja ver hasta los lunares de los sitios mas remotos de su cuerpo y reírse cuando paso mis manos por sus costillas, ya sabes, por las cosquillas.

Es, no sé, esa parte de mi que no sabia que tenia, que faltaba; y que gracias a ella he llenado por completo.