Si algo le pido a la vida,

es que no me faltes nunca.

martes, 27 de enero de 2015

He vuelto.

Dicen que se me da demasiado bien eso de escribir y destapar por completo como me siento. Quizás por ello dejé de hacerlo. Ya ves, al final me pegaste eso del orgullo y no quise que vieras que todavía te necesitaba. Aunque en realidad ni siquiera sé si llegué a hacerlo bien. Pero lo pienso y creo que callada tampoco gano nada. Así que aquí me veis, he vuelto, y lo hago para decir lo que siento. Haga daño o no. Guste o no. O incluso siendo solo mi verdad. 

No os confundáis, no vengo con rencor ni tampoco con pena. He dejado de buscar motivos para odiar a alguien cuando considero que ha sido una parte fundamental en mi vida. Tampoco vengo para decir que ya no le necesito, quiero dejar de mentir y negar lo evidente.

He vuelto para empezar a ser sincera conmigo misma y demostrarme que pese a todo, si quiero puedo con ello.
He vuelto para dejar claro de antemano que le querré siempre, diga lo que diga y pase lo que pase. Que las cosas no hayan salido como esperaba no significa que ahora todo lo que haya vivido se quede en malos recuerdos. 
Sé que podría decir que no volveré a dedicarle ninguno de mis versos, pero eso no podría prometerlo ni en un millón de vidas; no después de haberle conocido. Simplemente vengo para decir que, sorprendentemente, lo acepto. Ni siquiera espero que esa persona lo lea, solo me limito a desahogarme. 

Vengo para decir que después de toda la mierda que he tragado y todas las veces que me he hundido a mi misma, estoy con ganas de volver a estar bien. Estoy con ganas de esperar que con el tiempo vuelva a ser la misma y sobre todo, vengo con ganas de valorarme y creer en mi. 

Y en cuanto a él...no, no voy a desearle el mal ni nada por el estilo, aunque ahora estemos como estemos. Cuando has querido tanto a alguien lo único que buscas es que sea feliz, contigo o sin ti. A pesar del daño que te haya hecho, que también quiero decir, que no solo me lo han hecho a mi, sino que jodidamente, yo también he hecho mucho. Y eso señores, es querer de verdad a alguien. Y creo que es evidente que pese a mis cagadas y errores siempre he intentado dar lo mejor de mi. 
Y aunque haya cosas que no puedan ser por el motivo que sea, quiero que quede constancia de que pase lo que pase, nunca echo a nadie de mi vida y que si alguien me necesita soy la primera en estar ahí; y que con él no iba a ser menos. 

Y para terminar, por si acaso, vengo a decirte que gracias. Sí. Gracias. Por haberme enseñado tantas cosas y por haberme dado la oportunidad, aquel verano, de conocer esa parte de ti que pocos saben que existe. Gracias, posiblemente, por quererme como creo, nunca había hecho nadie. Pero sobre todo, gracias por haber hecho que la vida fuera mas bonita contigo. Solo me queda decirte que me quedo con lo mejor de ti, y de esto. Y que como bien dije antes, sea de la forma que sea, y donde sea, no dudes ni un segundo que esperaré que pese a todo, seas feliz.