ríete,
mucho;
ríete tanto que duela.

martes, 23 de mayo de 2017

Supe que ibas a ser tú

Siempre supe que ibas a ser tú.
Lo supe por la forma en la que
rompiste mis medias aquella noche.

Sentí la magia,
¿tú no?

Supe que ibas a ser tú porque no llamaste a mi puerta
antes de entrar;
porque jamás pediste permiso
para venir aquí
y llamarnos hogar.

Sabía que eras tú
porque no me hizo falta
pedirte que aquella noche
me quisieras.
Lo hiciste bien.

Me di cuenta de todo aquello
la primera vez que me besaste,
justo
en
el
peor
momento.

Lo supe porque nuestras manos
encajaron mejor que
cualquier puzle.

Porque escuché
la música alrededor
de aquella habitación
en
silencio.

Supe que ibas a ser tú por tu mirada,
mi amor,
¿quién sino me habría dejado sin respiración al mirarme así?