Si algo le pido a la vida,

es que no me faltes nunca.

domingo, 30 de marzo de 2014

Olvidemos lo que fuimos y empecemos a ver lo que podemos llegar a ser.

Me tiembla el cuerpo. Los dedos bailan y por una vez, escribo sin pensar. Esta vez no voy a hablar de ti, de si te echo de menos o si te necesito. He dedicado demasiado tiempo y lágrimas a algo que no va a volver. Estoy harta de negar que no sigo escuchando nuestra canción o de esperar que vuelvas a hablarme.
Me rompiste los esquemas, me enamoraste e idiota de mi, dejé que lo hicieras. Y no diré que se acabó el quererte, el echarte de menos o el esperarte; jodidamente eso no depende de mi, ni de ti. Quizás no dependa de nadie, o quizás solo dependa del tiempo. 

Suena esa canción de fondo, la que llevo tantas semanas poniendo en repetir, esa canción que expresa lo que siento pero que sigue sin darme la solución a como calmar el dolor. Y sigo estando sola, en una habitación que cada día se me hace mas grande. Y me siento perdida.

Decías 'sé que te quiero' y lo único que tenías claro era que no era cierto. Y busqué mil motivos para creerte, para estar contigo hasta que acabé cansándome de mi misma. Y pensaréis, ¿y ahora? Ahora nada. Ahora está todo perdido. Ahora solo quedan recuerdos de como sonreías cuando conseguiste partirme el corazón.