Si algo le pido a la vida,

es que no me faltes nunca.

sábado, 23 de agosto de 2014

Aquí el que más vale, vale menos.

Me hace gracia que penséis que la vida es color de rosa, que nunca vais a tener que tomar esa puta decisión que sabes que hará daño a alguno de los dos.

Me hace gracia que presumáis de lo que no tenéis, que lloréis lo que nunca quisisteis y que echéis de menos lo que nunca valorasteis.

Me hace gracia que queráis vivir la vida como los demás y no a base de ideas propias, que importe más lo que debe importar menos.

Me hace gracia que pidáis perdón sin sentirlo, que mezcléis sentimientos y que la victoria sea siempre, hacer sentir mal al otro.

Me hace gracia que os quejéis de lo que vosotros mismo hacéis. De las idas y venias, las sonrisas falsas y los amigos por compromisos.

Me río de vosotros porque la vida me ha enseñado que lo que verdaderamente vale, es lo que no abunda; y sois los tontos que acabáis siendo copias unos de otros.

miércoles, 20 de agosto de 2014

558.

Durante toda tu vida te enseñan qué está bien y qué está mal. Te enseñan a valorar, a mentir, a acertar y saber perder. Te enseñan que hay que luchar por lo que quieres y que los imposibles existen sólo a veces. Demuestran que querer es poder pero solo a base de esfuerzos. Que la vida es mejor si le sonries a ésta.
Te enseñan a todo, menos a afrontar la realidad. A vivir, a apostar por ti, por tu suerte. A querer; y luego pretenden que sepamos que caer significa levantarse. Pretenden que no nos ilusionemos cuando empezamos a dar la vida por alguien y que después de todas esas películas románticas no creamos en el amor.

A lo largo de mi vida me han soltado charlas sobre como vivir algo, sin dejarme hacerlo. Y lo único que he aprendido, es que no he aprendido nada. No me sirve que me expliquen qué es querer a alguien si no lo he hecho. Y mucho menos, no pueden explicarme qué es luchar por alguien pese a la distancia si no han pasado por ello.

Hablan de lo jodido que es tener a alguien a cientos de kilómetros, y realmente no saben ni qué significa el hecho de necesitar a alguien de verdad. Eso de levantarte cada mañana queriendo más de lo que puedes tener. Eso de sentir a alguien cerca aún estando en la otra punta del país. Llorar de impotencia y rabia por tener cerca a los que quieres lejos y viceversa. Morir por un abrazo que no sabes cuando llegará o depender hasta de la mas mínima tontería. Eso, sólo eso, es querer de verdad.
Te das cuenta de que estás dispuesta a dar todo y más por alguien cuando sonríes como una idiota a una pantalla imaginando como será el día que os veáis por primera vez. Si os abrazaréis como si no hubiera mañana o si te dará vergüenza hasta mirarle a los ojos.

No hace falta que me digáis que es imposible sobrellevarlo, o por el contrario, que si me lo propongo puedo callar muchas bocas. Decidí meterme en esto porque quise, porque me valía la pena a mi, no a vosotros. Y seguiré luchando por mi y mi felicidad; al fin y al cabo, cada uno es libre de equivocarse y acertar en esta vida tal y como nos enseñaron, ¿no?

lunes, 4 de agosto de 2014

Joder, mi vida entera.

Déjame decirte para empezar que te quiero, porque sí. Sin motivo alguno. Déjame darte las gracias por haber aparecido aquí cuando creía que estaba todo perdido.

Y es que creo que nadie se hace una idea de lo feliz que me hace tenerte; de la manera tan tonta que tengo de sonreír cuando te veo venir a lo lejos.
Porque no os miento si digo que es lo mejor de mi vida, mis ganas de vivir, de más y más cada día. Él es como esa luz al final del túnel que te hace respirar y decir 'oye, estoy bien'. Él y su manía de hacerme sonreír nada mas abrir los ojos cada día; porque decidme, ¿a quién no le enamora un mensaje de buenos días? ¿a quién no le gusta despertarse a besos?
Que te lo diré ahora y siempre, y es que la vida no es bonita si no te tengo. Que todo empezó a tener sentido la primera vez que te vi sonreír.

Dijeron que era imposible y estoy orgullosa de haber demostrado que quisimos, y pudimos hacerlo. Porque nos ha costado, hemos luchado por esto; y quiero que quede claro que con tal de tenerte a ti, daba de mi hasta lo que no tengo, pequeño.

viernes, 1 de agosto de 2014

Vino, dejó su huella y sin más, se fue.

No me salen palabras porque quizás, sencillamente ya no tenga nada que decir. Tengo la garganta rota de pedirte que no te fueras, y al final te has ido. 
Que si estar mal contigo mataba, no tenerte ya destroza. Y es que nadie era consciente de lo que te quería, de lo que me enganché a esa sonrisa y de la vida que me daba escuchar esos 'te quiero'. Te advertí que te cansarías de alguien como yo, y prometiste quedarte, lo que no sabias es que jodidamente, siempre acabo llevando la razón.
No voy a esperar que vuelvas, básicamente porque creo que nunca estuviste; técnicamente cuatro palabras tontas, dos abrazos y mil promesas no significan nada si no lo sientes de verdad, ¿no? Y tú no lo sentías. Por no sentir, no sentiste ni como me rompías con cada falsa promesa. 
Y la culpa al final siempre es mía, tuve la estúpida manía de pensar que alguien como tú podía querer a alguien como yo; y es que no soy capaz de darme cuenta de que soy demasiado pequeña para alguien que joder, era demasiado grande.