ríete,
mucho;
ríete tanto que duela.

martes, 8 de octubre de 2013

"Perdona, pero necesito tiempo"

Tengo tanto lío en la cabeza que últimamente no sé que pensar. No sé si te he olvidado, si solo me convenzo a mi misma en un desesperado intento o si simplemente, me he acostumbrado a estar sin ti. Y es extraño, tengo esa sensación de vacío desde que te fuiste. No volver a vernos. Ni a mirarnos. Ni si quiera me dejaste la opción de pensar en ti aunque no estuvieras; y dos años después te ví. A lo lejos, justo en aquel puente, ¿lo recuerdas? El primer mejor beso de mi vida, nuestra vida. Y te recordé. Recordé tus besos, tus abrazos, tus palabras, tus promesas y sobre todo, tu marcha. La manera en la que me arrancaste el corazón y te lo llevaste. Cada palabra que utilizaste para decirme que te rendías y me dejabas sola. Y sentí un escalofrío. Como cuando ves que en el final de una película los protagonistas se besan arreglando todos sus problemas. Y te necesité, pero idiota de mi, no quería asumir que en realidad, ya no estabas.
Y pasaste, me miraste y bajé la mirada al suelo. Cobarde, como siempre. Y justo cuando te fuiste comprendí que aquel día no perdí algo que quería, sino que ese día, hiciste que algo en mí cambiara, desapareciera; y es que si tú no estás no vale la pena luchar por nada.
Perdí a lo mejor, no de mi vida, sino de la vida de cualquier chica que supo tratarte mejor de lo que yo jamás sabré hacer.