ríete,
mucho;
ríete tanto que duela.

domingo, 22 de septiembre de 2013

El tercer banco empezando por la izquierda.

¿Nunca os ha pasado que una canción os ha hecho sentiros...mal con vosotros mismos? Que es como si te cogiera el estómago y te lo retorciese. Como si te picaran los ojos pero no consiguieras sacar ninguna lágrima. Cuando la canción simplemente te hace quedar inmóvil. Pensar. Retroceder en el tiempo y luego ver la realidad en 4 minutos. Cuatro simples y estúpidos minutos que pueden alegrarte o joderte el día. Cuando al cerrar los ojos sientes como si la música subiera sola el volumen y dejases de escuchar lo demás. 
Es gracioso que hasta una simple canción me haga recordarte, después de todo, todavía vivo de tu recuerdo. Incluso cuando todo se acaba, sigues esperando que alguien diga "no, tú me vales más que todo esto" pero no, nadie lo dice; simplemente, te quedas callado viendo como lo mejor de tu vida, desaparece. Y luego llegan los paseos y recuerdos. Las canciones y lo que las letras te llegan a decir. Las conversaciones y las noches de los "y si hubiera hecho..." pero todo sigue siendo pasado. Pasado. Duele, ¿eh? Una, dos o incluso tres palabras pueden hacer que tu corazón se parta en pedazos tan pequeños que se vea imposible reconstruir. Como cuando tienes un puzzle de mil piezas y no sabes como empezar a montarlo, cuando ves que todas las piezas son iguales y te llevan a lo mismo; al mismo punto de partida. Cuando ves que todos siguen su camino y tú aún te paras en el primer lugar donde os distéis vuestro primer beso. Y se te encoge el estómago porque cuando te paras, miras vuestro lugar y te das cuenta de que ya es pasado entiendes que debiste decir "te quiero por y para siempre" en vez de haber dicho "pues se acabó" por el puto orgullo y porque pensabas que solo sería una pelea más de tantas. Y cuando te das cuenta, justo en ese mismo instante, se te cae el mundo encima. Y se acabó, como se acaban tantas otras historias. Pero, ¿sabes? Me sentaré en nuestro banco y esperaré a que vengas a buscarme para estar toda la vida a mi lado como tantas veces prometiste, porque cuando quieres a alguien hasta morir "siempre" siempre se cumple, ¿no?