Si algo le pido a la vida,

es que no me faltes nunca.

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Empezamos desde cero?

Coger aíre. Mirar al ordenador. Mis dedos ya escriben solos, sin pensar; y es que, desde que te conocí algo en mi ha cambiado. Has conseguido que levantarse cada mañana con una sonrisa sea rutina. Pese al daño que me han hecho, pese a mi desconfianza, has conseguido que un simple abrazo tuyo me alegre el día. Que valore lo que tengo, lo que no tuve y lo que no volveré a tener ya ni duela.
No te negaré que sin ti me he sentido sola, perdida y jodidamente desesperada; pero dicen que cuando dos personas están hechas para estar juntas acaban reencontrándose. Y aquí estamos de nuevo. No os engañaré, esta vez si será para siempre. Esta vez pienso dar de mi hasta lo que no tengo para que esto salga bien. Esta vez vamos a ser felices. Sí, estoy segura de que ahora si que nos merecemos lo que nunca tuvimos. 
Por ti, por mi, por todo lo que nos espera juntos. Por aquel banco, por tus abrazos, por tu sonrisa, por tus llamadas y sobre todo, porque te quiero.