ríete,
mucho;
ríete tanto que duela.

viernes, 23 de agosto de 2013

Un centímetro por encima de Dios.

Que las casualidades no existen y que mirar el reloj dos veces seguidas significa que una vez mas, llegas tarde. Quizás esperé demasiado de ti, de tus palabras y de esos hechos que nunca llegaron. Me agobio, joder. Pensar y únicamente pensar. ¿No se puede parar el tiempo un momento y así tener la mente en blanco? Aunque solo sea un segundo, lo necesito. No sé si me mata la espera o el hecho de que ésta algún día acabará. No sé que busco, en cierto modo, nunca lo he sabido. Igual te equivocas y yo no soy lo que buscas, o igual tu no eres lo que yo buscaba. Que el destino hace de las suyas y yo solo consigo comerme el coco con un "y si.." y con "quizás". 
O el pasado aún no es pasado o tengo demasiado miedo al futuro, a los cambios. A no saber si tomaré la decisión adecuada. A hacerme daño a mi o peor, hacertelo a ti. 
Siento que mi cabeza puede explotar en cualquier momento. No sé que esperas, o quizás no quiero aceptar que no soy capaz de darte lo que esperas de mi. Mi manía de acojonarme a la hora de la verdad, a huir de los problemas y de enfadarme para pensar que el mundo tiene la culpa y no yo, no dejará de formar parte de mi. Aunque sea inmaduro y absurdo, es así. A veces uno necesita esconderse de los problemas y simplemente sentir que estás protegida. A veces necesitamos no tener que tomar decisiones, o que éstas no acaben dañando a alguien. Porque si te duele a ti, me dolerá a mi, te lo aseguro. 
Mirar todo desde fuera es mas sencillo y hablar por hablar mas aún. Cuando alguien esté en mi piel, que me llame y me diga como cojones consiguió tener la mente fría y decir "quiero esto y voy a luchar le joda a quien le joda" porque me es inevitable pensar que pueda hacerle daño a alguien. Es que, no. No me da la gana. Yo quiero que conmigo si alguien llora, sea de felicidad.

viernes, 16 de agosto de 2013

¿Como era? ¿Imprevisible realidad? ;)

¿Conocéis esa sensación de sonreír sin motivos? ¿Eso de mirar únicamente el lado bueno de las cosas y mandar a la mierda lo malo? ¿Sabéis de esa sensación de querer tanto a alguien que tu felicidad dependa de esa persona? ¿Que despertarse con un mensaje de buenos días sea rutina? ¿Que vayas a la calle y hayas dejado el pasado atrás? Los malos rollos, fuera. 
Necesitaba algo así. Verano. Airearme. Amigos. Felicidad y sobre todo, no pensar. Encontrar ese alguien que merezca la pena, que me valore. Y apareció. Sí joder, apareció. He hizo que acostarse con una sonrisa fuera obligatorio. Hizo que hablar por teléfono valiera la pena si se buscaba la cobertura en medio de una playa incomunicado. Que las noches dejasen de ser una de tantas llorando y pasasen a ser haciendo el tonto.  Hizo que una conversación se volviera cursi con un "te quiero" apareciendo de la nada. Hizo que me valorara. Que creyese en mi. Que creyera en mis oportunidades y en los imposibles. Hizo que fuera capaz de decir que me siento feliz. Con ganas de comerme el mundo, a su lado. Y pese a todo lo que ha podido pasar durante casi dos meses. Pese a todas las subidas y bajadas, a todos los "quizás" o "y si..". Pese a los miedos, a los kilómetros, a los piques y a las locuras de cogerse un bus y dormir en la calle... Sé que es alguien que no cambiaría por nada del mundo. Por nada. Porque pocos como él me han hecho abrir los ojos y darme cuenta de que si quiero, podré con todo lo que se ponga por delante. Gracias a ti, sisi, a ti idiota. Gracias por hacer que esta estúpida dejase de llorar y empezase a sonreír, que ya era hora, ¿no crees? Y bueno, que te quiero.