Si algo le pido a la vida,

es que no me faltes nunca.

sábado, 23 de marzo de 2013

¿Qué si estoy bien?


Sábado tarde. Hace frío y no sé si salir. Aunque pensándolo, querría quedarme en casa y pasar una de esas tardes en el sofá contigo. Con manta y peli a oscuras. ¿Te lo imaginas? Yo llevo haciéndolo ya bastante tiempo. Pero creo que estoy en uno de esos días en los que, si no estuvieras, no me harías falta. ¿Se entiende? Te quiero, claro. Pero supongo que tu manera de pasar de mi hace que cada vez, intente que me importes menos. Eh, que hablo de intentar no de conseguir.
No me canso de repetirme a mi misma esa frase de "si quieres, puedes" pero no obtengo resultado. Solo escucho "¿qué te pasa?, estás rara" y si te soy sincera, no losé. Hay días que necesito de ti y otros que me levanto con ganas de vivir y no preocuparme por nada. Es bipolar, losé, pero prefiero serlo a vivir todos los días sin ganas de nada y no sonreír.
La pregunta no es "por qué estoy así" es si estoy o no bien. Si me apetece luchar por lo que quiero o si solo vivo de caprichos.
Dicen que la mejor manera de seguir adelante y ser feliz es luchar por tu sueño, aunque yo no sé si tú eres uno de esos sueños por lo que se haría lo que fuera. No quiero que me hagas daño y la mejor manera de que eso no ocurra es que te vayas de mi vida, o mejor dicho, que no entres en ella. Porque no somos nada, ¿o sí? Bueno, yo sé lo que siento por ti y tú...tú no te imaginas que todo esto lo esté escribiendo por ti. De hecho, nadie lo imagina. 
Todo el mundo habla de que quieren a una persona por la personalidad que muestra con sus amigos cuando ni siquiera son amigos de esa persona, pero yo te conozco. No me preguntes por qué, pero conozco tus debilidades, tus miedos, tus sueños. Y por cada una de esas cosas te quiero más. 
Sí, definitivamente, te quiero.